¿Por qué el mercado gana mientras la mayoría de las acciones no?

La mayoría de las acciones individuales no logran el resultado del mercado. Diversificar y capturar todo el mercado es clave.

¿Por qué el mercado gana mientras la mayoría de las acciones no?

Todos hemos escuchado que “en el largo plazo, las acciones rinden más que los bonos”. Y es cierto… para el mercado en su conjunto.
Pero hay un punto incómodo, y crucial para cualquier inversionista, que suele quedar oculto: la mayoría de las acciones individuales no logran ese resultado. De hecho, la investigación más influyente sobre este tema, del profesor Hendrik Bessembinder, muestra que la enorme ganancia histórica del mercado proviene de un grupo diminuto de compañías.

En este artículo vamos a ver por qué invertir en pocas acciones es mucho más riesgoso de lo que parece, qué descubrió Bessembinder y qué significa esto en la práctica para un inversor común.

El espejismo del “promedio del mercado”

Cuando escuchamos que “el mercado americano rindió 10% anual”, es fácil pensar que cualquier acción al azar debería rendir algo parecido.
La realidad es exactamente la opuesta.

Imaginemos este escenario: Un activo puede subir 10% o bajar 10% cada año, con igual probabilidad. Su “promedio” parece 0%. Sin embargo, si repetís ese proceso dos años, tres de cada cuatro trayectorias terminan por debajo del punto de partida. ¿Por qué? Porque las pérdidas pesan más que las ganancias equivalentes cuando se componen.

Este ejemplo simplificado ilustra una idea clave:

El retorno típico de una acción individual suele ser menor que el retorno promedio del mercado.

Y cuando pasamos de un ejemplo teórico a la historia real, el resultado es aún más contundente.

Lo que descubrió Bessembinder: la estadística que cambió la conversación

En un estudio emblemático, Bessembinder examinó todas las acciones que cotizaron en EE.UU. desde 1926. Lo que encontró contradice casi todo lo que la intuición nos dice sobre invertir en acciones:

  • El 58% de las acciones perdió frente a los bonos del Tesoro a lo largo de toda su vida en bolsa.
  • Un 50% tuvo retorno total negativo.
  • Solo el 4% de las empresas explicó el 100% de la creación de riqueza del mercado estadounidense por sobre los bonos del Tesoro desde 1926.

Leíste bien. Todo el crecimiento del mercado accionario, uno de los motores más poderosos de riqueza jamás creado, provino de un grupo extremadamente pequeño de compañías extraordinarias.

La mayoría de las acciones fueron mediocres o directamente malas inversiones. El mercado ganó a pesar de ellas, no gracias a ellas.

Esto no pasa solo en EE.UU.: en la versión global del estudio (64.000 acciones, 42 países), los resultados son casi idénticos.

¿Por qué pasa esto? La asimetría que nadie te cuenta

Hay dos razones fundamentales:

1. Una acción solo puede perder 100%, pero puede multiplicar su valor por cien o incluso por mil

Las pérdidas están acotadas, pero las ganancias no. Eso genera una distribución muy desigual: unas pocas acciones se disparan y llevan el promedio hacia arriba, mientras la mayoría tiene rendimientos pobres.

2. El interés compuesto es implacable

Perder 50% y luego ganar 50% no te devuelve al mismo lugar. Muchas acciones sufren grandes caídas de las que nunca logran recuperarse; otras pocas suben, suben y suben durante décadas.

Resultado: La mediana de acciones rinde poco o negativo, aunque el promedio del mercado sea excelente.

Entonces, ¿cuál es el verdadero riesgo de invertir en pocas acciones?

El riesgo no es solo la volatilidad. El riesgo real es quedarte afuera del pequeño grupo de compañías que generan casi todo el retorno del mercado.

Si armás una cartera con 5, 10 o incluso 20 acciones, las probabilidades están en tu contra:

  • Es muy fácil no incluir a las futuras ganadoras gigantes.
  • Es bastante común terminar con alguna que cae 70–90% y nunca vuelve.
  • Estadísticamente, el resultado más probable es terminar por debajo del mercado… y a veces incluso por debajo de los bonos.

Gestionar una cartera así es parecido a jugar un juego donde las probabilidades están estructuralmente en contra del jugador.

La solución simple, pero poderosa: comprar el mercado entero

La buena noticia es que no necesitamos identificar a las pocas empresas que tendrán los mejores resultados en el futuro. Nadie sabe cuál será la próxima Amazon o Nvidia, pero sí sabemos lo que funciona:

 – Diversificar lo máximo posible.

 – Capturar todo el mercado de acciones, no intentar adivinar cuáles serán el 4% de empresas ganadoras.

Al invertir en un fondo que cubra todo el mercado:

  • Nos aseguramos de incluir a esas pocas empresas que generan la mayor parte del retorno.
  • El impacto de las perdedoras se diluye.
  • Nos colocamos del lado de la estadística, no en su contra.


Como decía Bogle, creador de los fondos indexados (aquellos que replican el mercado): “No trates de encontrar la aguja en el pajar. Comprá el pajar.”

La conclusión práctica

Las acciones, como conjunto, han sido una máquina extraordinaria de creación de riqueza. Pero invertir en unas pocas acciones sueltas no es lo mismo que invertir “en el mercado”.

  • El mercado gana.
  • La acción típica, no.
  • Y como no sabemos quiénes serán las próximas ganadoras, la única manera de asegurarnos de capturarlas es diversificando al máximo.

Para vos como inversor, esto significa algo muy simple:

Para capturar el muy buen rendimiento que históricamente han ofrecido las grandes empresas del mundo, es necesario invertir en todo el mercado: de manera amplia, diversificada y sin apuestas concentradas.

Cr. Rodrigo Cancela, CFA